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jueves, 3 de diciembre de 2015

Croquetas de ganas de escribir


Esta noche decidí freír las croquetas que preparé y empané la semana pasada. Congeladas pero caseras. Me quedaron blandas y con sabor a serranía e inexperiencia. No me quedan muy bien las croquetas, la verdad, pero procuro que formen parte del mapa de infancia que construyo cada día para mis niños.

Ellos las comen despacio-deprisa según el tono de la ensalada de espinacas y alcaparras que las acompañan. Espinacas frescas para que la bechamel no les encharque demasiado el humor. Y es que mis niños comen espinacas frescas y crudas en ensalada, Eso me da mucho gusto como madre.
Las croquetas son una anécdota entre tanta espinaca recién cortada de un huerto cercano. Son la esencia de esta educación que abordo a trompicones, risas y lágrimas.

Recoger la cocina tampoco se me da todos los días como quisiera. Hay algunos en los que voy diligente y precisa; todo encaja y parece que se ordenara casi solo. Me vengo arriba y me parece que no es tan difícil.

Hay otros, en cambio, en los que cada cacharro sucio parece gritarme queriendo convencerme de mi incapacidad para dejar la cocina recogida. Resoplo, doy vueltas o me pongo a escribir. Maldita sartén de freír croquetas. Asesina de tiempo para otras cosas. Ganas de complicarme la vida.

Es, sin duda, mi hora más dura, la última en la que sé con certeza que ya no haré todo lo que pretendía y me enfrento al abandono total, el último empujón o a resolver y matar cinco pájaros de un tiro.

Mientras, alguna de mis gatas ronronea a mis pies y me clava las uñas reclamando atención y mimos, los niños reposan felices soñando a saber qué (yo deseando que olviden mis gritos y enfados) y toca decidir cómo abordaré mis muslos cuando al fin logre meterme en la cama.




Buenas noches.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

LARES en Agüimes, Gran Canaria

Collage sobre cartón. 2015.

LARES llegó al fin, el próximo sábado 12 de septiembre.
Agüimes es un sitio estratégico.
No te dejará indiferente.
O eso quisiera yo.
Ama siempre

Gracias

domingo, 12 de abril de 2015

Darse cuenta / Intervenir / Aceptación / Lavadoras

Mi hija me ha dibujado. Año 2014. Ella tenía 10 años.


Hoy escribo en relación a un vídeo, porque quiero repartir bien mi tiempo entre lo que quiero hacer hoy domingo y la necesidad de no agotarme. La necesidad de DISFRUTAR.

Hoy es de esos días que se me antojan enormes e infinitos, llenos de muchas posibilidades.

Me levanté temprano.
Me vestí (es decir, no me quedé en pijama).
Hice café (del bueno) y lo acompañé con un trozo de bizcocho (que logré guardar desde el viernes para este desayuno).
Mientras desayunaba, me ocupé de actualizar las redes. Un poco de difusión y trabajo, un poco de ocio entremedio (como este vídeo) y un poco de ocuparse de amigos (algunos).

Y este día grande ya va camino de empujarme porque recuerdo otros días como éste:

Estoy sola en casa. Es la oportunidad de concentrarme para hacer esas cosas que creo que haré mejor si nadie me interrumpe.

Y mi cabeza se inflama con las gran cantidad de cosas que requieren esas condiciones.

Y pongo lavadoras.
Y corto los cartones para iniciar una nueva serie de ilustraciones.
Y hago la cama y guardo ropa que estaba doblada.
Y reviso el texto que tengo pendiente para editar el último fanzine.
Y pienso en cómo resolveré el acertijo de mi vida.
Y me propongo visitar a alguien.
Y llamo a otro alguien que hace tiempo que no llamo.
Y...si corro un ratito, 2 ò 3 kilómetros...
Y guardo esas revistas.
Y termina la lavadora y toca tenderla.
Y las amigas del wasap se echan unas risas y juego con ellas un poquito (solo un poquito).
Y quiero cocinar la comida de mañana y congelar un poco para más allá.

Y de repente, ya es de noche...

¿...?

Y tengo la sensación de que no he hecho nada.
Cuando en realidad he hecho (de) TODO.

Todo lo que pude.
Todo lo que quise.

Hoy, después de ver este vídeo me pongo a pensar qué cambiaría de mi cuerpo, una sola cosa, me doy cuenta de que, en realidad el cambio se me antoja por dentro...
¿No me gustan mis piernas? He descubierto que después de correr me gustan más.
¿No me gustan mis brazos? He descubierto que después de un abrazo los siento mejor.
¿No me gusta mi pelo? He descubierto que podría teñirlo, cortarlo o llevarlo como quiera. Como yo quiera.
¿No me gusta algo de mi carácter? [...]
[...]
[...]
y
[...]

Se me antoja que tendré que seguir probando y experimentando. Y queriéndome.
Solo por hoy.

Mañana es otro día.

Time Over

Si no quieres ver el vídeo, te lo resumo:
Preguntan a adultos qué cambiarían de su cuerpo, una sola cosa.
Responden: mi frente, mis ojos, ser más alto, estrías, etc...

Preguntan a niños lo mismo:
Responden: tener una cola de sirena, una boca de tiburón para comer más, poder teletransportarme, o simplemente no saben qué contestar, o no cambiarían nada.

Sabemos que seguramente no es real esta encuesta y depende del tipo de personas a las que les hagas la preguntita, peeeero, sirve como reflexión ¿no?

https://www.youtube.com/watch?v=2IKlpD37CPI


¿Y tú? ¿Qué harás hoy?


Buen domingo de abril a tutti

domingo, 4 de enero de 2015

Otra vez. Supermercado del Arte.

Este año casi no llego pero no aburriré con mis porqués.
En cambio, lo que sí haré es contarles que estrené proyecto en el Supermercado del Arte del Círculo de Bellas Artes de Tenerife a principios de diciembre del (año pasado). (2014 ya es pasado, sí.)

Es un proyecto personal y del que estoy orgullosa porque de un año muy duro, han salido cosas sorprendentes.
Van en bolsas de celofán, con certificado, fanzine y purpurina.

Les dejo el texto que lo explica y las imágenes...son 50, así que tómenlo con calma...